miércoles, 23 de octubre de 2013

Historia # 1

Mi nombre es Agustina y tengo 8 años.

Me gusta la fruta más que ninguna otra golosina. Si se tratase de comer rico y variado, me lo pasaría comiendo guayabas, mangos, piñas, arándanos, cerezas, zapotes, castañas, mamoncillos, peras, uvas, pomelos, guamas, caquis, uchuvas, guindas, moras, duraznos, carambolos, lúcumas, plátanos, pitajayas, arazás, chontaduros, borojo, todas frutos de sabores tan difíciles de olvidar. Comer fruta me permite estar sana y crecer, y me preocupo de eso porque les confieso que quiero alcanzar el sol, la luna y las estrellas cuando sea más grande.

Mi idea es comer 5 kilos de fruta al día por los próximos 50 años. No me fío de las cifras de la OMS o de la FAO, que hablan de 400 gramos de ingesta sugerida. Siento que esa cifra está manipulada y solo les sirve a las personas que quieren llegar a medir no más de dos metros de alto, porque le tienen miedo a la altura y sobre todo a ver más arriba de sus cabezas. Les repito, mi mayor deseo es llegar hasta el sol, la luna y las estrellas. Ese es mi gran objetivo.

Parece que cualquier hombre o mujer que sobrepasa la estatura de dos metros en este planeta, ya no luce normal. He viso que se enferman demasiado y no consigue más que fama inútil (una mención en un libro sin importancia, que lee gente ociosa). Sin embargo hay algo importante que aclarar: todos los humanos que han llegado a medir tanto, no han hecho manifiestas las razones por las cuales crecieron más que cualquiera. Ellos deberían transparentar su interés, aquel que los motivo a crecer tanto, porque ¡ojo!, crecer tanto no es normal. Algo debieron estar comiendo esas personas, para llegar a ser tan altos.

Hay una teoría conspirativa que habla de que los seres humanos, recibimos instrucción como cultura, de parte de culturas alienígenas antiguas y altamente evolucionadas, provenientes de un lugar en el espacio aún no identificado. Yo ando tras la pista de esas culturas, en las que los seres que la constituyen, miden más de tres metros y viajan por todo el universo. Siento que haciendo viajes interestelares, visitando constelaciones tan lejanas y descubriendo la inmensidad del universo, debes obtener un grado de conocimiento mayor de lo que significan palabras como “vida”, “espacio”, “tiempo”. De igual forma, siento que debes desarrollar una sensibilidad enorme. Como no ser mejores seres, después de haber presenciado el nacimiento de una estrella, una explosión supernova o la aparición de hoyos negros sobre la superficie del universo, todo en una misma vida.

Por todo lo anterior, animo a las personas que leen este escrito, a que consuman mucha fruta cada día, más que cualquier otra golosina, porque pienso, fundada en razones científicas, que hacer esto además de permitirnos probar los mejores sabores, nos va ayudar a crecer para establecer contacto con las culturas alienígenas de las que ya les hablé. Nadie en este planeta  parece estar interesado en esto, y por eso no está haciendo ningún esfuerzo por contactarse con aquellas culturas, llegar a verlos de cerca o establecer contacto con estas. Mucho menos se quiere poner a funcionar los túneles de gusano prontamente, para que las personas puedan viajar a mayor velocidad por todo el espacio.

He decidido comer fruta, en las cantidades y por el tiempo ya indicados, para crecer y seguir creciendo. Parece que es mi única opción para contactar a los extraterrestres y ver el mundo desde otra perspectiva un poco más amplia, un poco más arriba de lo que lo ven los seres humanos hasta ahora.
 
Aquí en este planeta, parece raro que nadie crezca más arriba de los dos metros. No deben estar comiendo la suficiente fruta. Deben estar comiendo puras cosas malas, porque dejan de crecer muy pronto... 

¿Ya les hable de porque me gusta la fruta, más que ninguna otra golosina? (...)
Cezzane. Naturaleza muerta con mantel. 1895

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